El divorcio notarial en España y la gestión de divorcios complejos

Hoy tengo el placer de compartir un resumen de mi intervención en el marco del postgrado en Derecho Público y Notarial de la Escuela en Derecho Público y Notarial, impartido por la Escuela Superior de Postgrado Epostgrado, en el que hemos tratado un tema del gran interés: la gestión de divorcios complejos.

Desde ese espacio quiero agradecer a estas instituciones, así como la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), de la que soy docente, la oportunidad de compartir reflexiones con otros profesionales del sector legal sobre asuntos de tanta trascendencia social.

La necesaria asistencia de un abogado de Familia en el divorcio ante notario

El punto de partida de mi intervención es la necesidad de que un abogado de Familia participe en los procedimientos de divorcio y separación, también cuando se lleven a cabo ante notario. En mi opinión, en un escenario ideal existirá siempre la intervención de este tipo de profesional, bien en representación de ambas partes, bien en representación de una de ellas para llegar a acuerdos con la otra, aunque idealmente basta con un solo profesional que represente los intereses de ambos.

Y es que cuando tratamos una reestructuración familiar de este tipo tenemos que tener en cuenta que todas estas decisiones tocan cuestiones muy personales que implican una repercusión de por vida para esas personas, especialmente desde el punto de vista económico y patrimonial, pero también de la custodia de los hijos o incluso de las mascotas.

“El divorcio tiene connotaciones que pueden repercutir en la vida futura del conjunto familiar, por lo que hay que tratar estos temas con mucha delicadeza.”

¿Cómo actuar en caso de alta conflictividad?

Aunque en los divorcios ante notario la existencia de acuerdo suele ser una premisa importante, también nos encontramos con casos de alta conflictividad en este tipo de ruptura. Existen parejas que incluso solicitan estar sentadas en salas independientes durante su cita en la notaría. Por eso es importante que exista una buena coordinación entre abogado (o abogados) y notario.

Cuando el divorcio se realiza ante notario, una posibilidad que existe en España desde 2015, en principio la ley exige que intervenga al menos un abogado en la firma de la escritura, y éste podrá asesorar a ambas partes, si bien la realidad es que muchas veces nos encontramos con divorcios notariales donde cada parte tendrá su propio abogado. Estos casos, cuando se acude a la notaría ya se habrán negociado previamente todas las cuestiones patrimoniales y económicas, entre otras.

En cuanto al contenido del convenio regulador del divorcio, precisamente las cuestiones de contenido económico o patrimonial son las que más conflictividad suelen generar. Un ejemplo sería la pensión compensatoria, que entraría en juego en aquellos casos en los que, por ejemplo, la mujer desempeña el rol de ama de casa o reduce su jornada, produciéndose con el divorcio un desequilibrio económico entre las partes.

En este caso hablo de mujer mayoritariamente porque aún a día de hoy es la realidad que encuentro en el 99 % de los casos en los que trabajo. Muy minoritariamente, una vez cada cinco años, me encuentro con un caso en que es el hombre el que tiene derecho a una pensión compensatoria, pero lo habitual suele ser la esposa, que se más tradicionalmente al cuidado de la casa y de las tareas domésticas.

Otra cuestión que también puede generar conflicto a la hora de negociar el convenio regulador del divorcio es la pensión de alimentos o la contribución a los gastos de los hijos. No hay que olvidar que, si bien el divorcio notarial en España no es posible cuando existen hijos menores de edad, la pensión de alimentos también entra en juego cuando existen hijos mayores de edad.

De hecho, diría que se trata de una etapa de máxima importancia, ya que se trata del momento en el que los hijos se forman a través de estudios universitarios o de otro tipo para configurar el que será su futuro profesional.

En este sentido, me ha sucedido en alguna ocasión, en un convenio notarial mal gestionado, que no se estableciera la pensión de alimentos para una hija mayor de edad que estaba estudiando en la universidad, y que esto diera lugar a un conflicto judicial contencioso.

Por eso creo que es muy importante que los notarios muestran interés y controlen con detalle el contenido de estos acuerdos, a pesar de la intervención de un abogado, evitando que pueda producirse un desequilibrio en el convenio regulador.

Diría que también es importante la presencia de los hijos mayores de edad en la firma, y que estos presten su consentimiento, dado que lo que se acuerde en el convenio regulador va a tener consecuencias directas para ellos.

Otra cuestión fruto de no pocos conflictos es la atribución del uso de la vivienda familiar, así como del reparto de los gastos relacionados con dicha vivienda. Este punto es importante tanto en el caso de matrimonios que tengan patrimonio familiar en conjunto y que estén casados en régimen de gananciales como en aquellos que estén casados en separación de bienes pero tengan un inmueble en común.

En todos estos casos, es importante establecer en ese convenio la liquidación del régimen económico matrimonial y hacer los correspondientes repartos, también ante notario.

Ventajas del divorcio notarial

En cuanto a las ventajas del divorcio notarial, tal y como comento en mi intervención, soy totalmente partidaria de este tipo de divorcio. Gracias a esta vía es posible que una pareja se divorcie en tres días o en una semana: es muy rápido, muy eficaz y mucho más amable, especialmente teniendo en cuenta que la figura del notario en España está muy bien valorada.

También hay que destacar que no es lo mismo para las partes afectadas acudir a una notaría que hacerlo a un juzgado o a unas oficinas judiciales en general. El segundo escenario resulta mucho más intimidante y genera mucho nerviosismo entre los clientes, que siempre van mucho más relajados cuando es el notario el que interviene en su ruptura.

En este sentido, hay que tener en cuenta que el componente psicológico en la gestión de un divorcio o separación es fundamental. Hay que comprender que, en definitiva, los actores que participamos en el proceso de ruptura legal de una pareja no somos más que facilitadores de un proceso vital en un momento de los más difíciles de la vida de una persona.

Por eso quiero destacar positivamente el componente de empatía y de amabilidad con los clientes que existe normalmente en las notarías y, al mismo tiempo, llamar la atención acerca de la necesidad de que estas cualidades siempre se den en el marco de cualquier procedimiento de ruptura legal.

Y es que la vida de las personas implicadas en una separación o divorcio va a ser diferente en el futuro y el convenio regulador es la herramienta cuyo contenido servirá de engranaje para esa futura vida. Por eso es tan importante cuidar las cuestiones económicas y patrimoniales, a mi juicio, ya que ello posibilitará un mejor o peor futuro para ambas partes.

Por último, también me gustaría destacar que la documentación que es necesario aportar para un divorcio ante notario es también mucho más sencilla que la que es necesario aportar ante un juez cuando se celebra un divorcio contencioso.

Si al juzgado acudimos armados con audios de WhatsApp, mensajes, e-mails… al notario simplemente tenemos que ir con lo que nos piden en la notaría. El certificado de empadronamiento para aprobar el lugar en el que se ha convivido, copia de los DNI, libro de familia, certificado literal de matrimonio, certificado de nacimiento si existen hijos… así como el convenio negociado.

Al hilo de lo anterior, lo cierto es que soy partidaria de llevar el divorcio ante notario con un único abogado, ya que muchas veces cuando nos juntamos dos abogados tendemos a ‘sacar puntilla’ a las cosas e ir muy al detalle, y ello alarga las negociaciones.

Algunas tendencias en el divorcio ante notario en España

Durante mi intervención también hablo sobre algunos casos que son tendencia en los últimos años en España, al menos tal y como lo percibo en mi práctica diaria en Crespo Law. Un ejemplo es el divorcio de matrimonio homosexual. La legalización, hace ya muchos años, de este tipo de unión en España, ha supuesto que exista una comunidad internacional muy importante procedente de distintos puntos del mundo que ha venido a contraer matrimonio a España.

Muchas veces esas parejas, en caso de divorcio, acuden a la notaría, particularmente cuando no existe patrimonio en común ni tampoco hijos comunes o necesidad de pensión compensatoria u otras prestaciones económicas. En estos casos resulta muy sencillo acudir a lo que llamamos ‘divorcio express’, firmado de forma amigable en la notaría.

Hay otro perfil que cada vez vemos con mayor frecuencia: es el llamado divorcio gris, que sería el divorcio de parejas que rondan los 60 años de edad. Se trata normalmente de personas que ya llevaban muchos años casadas y con una vida en común, por lo que es frecuente que nos encontremos con la necesidad de fijar una pensión compensatoria, así como de liquidar el patrimonio en común.

Esto a veces no es fácil porque existe un patrimonio escaso (es habitual que la pareja solo disponga de una vivienda en común), lo que dificulta mucho en las negociaciones. Cuando la economía falla, estos divorcios pueden ser bastante duros a pesar de que los hijos sean mayores de edad e independientes económicamente.

Por último, otra particularidad del divorcio ante notario en España es la custodia compartida de mascotas, que es tendencia desde hace algunos años gracias o a raíz de un cambio muy importante que se produjo en nuestro Código Civil en 2022. Esta reforma supuso que se pasará a considerar a las mascotas como seres sin tientes en lugar de bienes muebles. Trata de una novedad que tuvo una gran acogida y que dió forma legal aún una tendencia que ya existía en los tribunales: hay que tener en cuenta que, si bien la natalidad en España es una de las más bajas del mundo, ello contrasta con un enorme número de mascotas cuyos derechos precisaban ser reconocidos y actualizados.

Así, el reconocimiento de la naturaleza sensible de los animales de compañía permite establecer un sistema de guarda y custodia de animales muy similar al de los hijos en común, incluyendo, en su caso, una pensión de alimentos o una contribución a los gastos de la mascota. En estos casos es posible una custodia compartida, así como una custodia a favor de una sola de las partes con derecho de visitas para la otra.

Como cierre de este artículo me gustaría destacar que, desde la abogacía y desde mi práctica en particular, creo que la acogida de los divorcios notariales ha sido muy positiva. Gracias a esta herramienta ha sido posible desatascar y descongestionar los juzgados y tribunales, Y todo ello de la mano de una figura tan importante y con tan buena reputación a nivel social como es la del notario.

Si necesitas ayuda legal en cualquier asunto relacionado con Derecho de Familia, ponte en contacto con nuestro equipo de abogados.