El divorcio, ¿error vital o transición necesaria? Elena Crespo habla sobre su nuevo libro ‘Del divorcio se sale’ para diario AS

“El divorcio continúa siendo una experiencia rodeada de juicio social y culpa, algo que muchas personas interiorizan incluso antes de tomar la decisión de separarse.” Así comienza el interesante artículo que firma la periodista Marta Rodríguez Peleteiro en el diario AS, que puedes leer en este enlace.

Con ella he tenido el placer de charlar sobre el contenido de mi nuevo libro, ‘Del divorcio se sale’, y, por encima de otros muchos temas, hay uno que sin duda destaca: la culpa y la sensación de fracaso cuando llega una ruptura matrimonial.

Pero, ¿cuánto hay de cierto y cuánto de creencia en esa idea de fracaso? ¿Cómo puede entenderse como fracaso salir de una situación que nos hace infelices? Está claro que a veces el divorcio no es deseado por, al menos, una de las partes, pero incluso en esos casos siempre será mejor comenzar de cero que vivir en una relación sin amor recíproco: lo contrario, a la larga, solo provoca resentimiento y dolor.

Las relaciones, ¿solo valen si duran para siempre?

Con Marta he hablado sobre una de los puntos de partida del libro, una publicación que espero que pueda iluminar tu camino si te preparas para un divorcio o si ya lo has transitado: una gran parte de ese sufrimiento nace de creencias aprendidas desde muy temprano y, en particular, nos hace mucho daño la idea de que una relaciónn solo ‘vale sí dura para siempre.

Y es que, por mucho que los tiempos cambien, lo cierto es que hay creencias sociales tan sedimentadas que resulta muy difícil cuestionarlas y dejar de tomarlas como verdad absoluta. Es el caso del tan manido “hasta que la muerte nos separe” con el que, a veces sin saberlo, muchas veces medimos el éxito o fracaso de una relación.

La realidad es que, para bien o para mal, las relaciones tienden a ser menos rígidas y a dejar más espacio para el crecimiento individual, incluso cuando ello puede llevar a una potencial ruptura. Por eso es importante desechar de una vez por todas ese mandato del “hasta que la muerte nos separe” como único final posible, porque el resultado es que cualquier ruptura se viva como un error vital, más que como una transición necesaria.

Las causas de la ruptura: falta de crecimiento, de bienestar o de respeto

Existen muchas causas posibles para una ruptura, pero casi todas tienen en común, como mínimo, alguno de estos factores: la falta de crecimiento, la falta de bienestar o las faltas de respeto. En esa medida, hay que comprender que una relación no es un fracaso porque termine: permanecer en vínculos dañinos por miedo al qué dirán o por no encajar en el relato social del amor puede tener consecuencias emocionales profundas, tanto para la pareja como para el entorno familiar.

Otra creencia que pesa, especialmente, cuando hay hijos, es la del modelo único de familia. Tal y como relato en la entrevista, creo que nos han vendido la imagen de la familia perfecta y, cuando te separas, especialmente si hay hijos, sientes que lo estás rompiendo todo. Sin embargo, esa percepción no se ajusta a la realidad. La familia, más que romperse, se transforma, y muchas veces esa nueva estructura resulta mucho más saludable.

La clave del éxito: romper con el miedo

Hay una máxima que, al menos a mí y a muchos de mis clientes, nos ha servido de mucha ayuda: la calidad del vínculo es más importante que la forma que adopta. El bienestar de todas las partes debería ser el eje central de nuestras relaciones, y no el miedo que, sin embargo, suele ser uno de los elementos que más condiciona a las personas que atraviesan un divorcio.

Los miedos pueden ser muy variados y se mezclan casi siempre con la incertidumbre; con el hecho de que, de repente, lo que parecía un pilar inamovible se tambalea y nos obliga a replantearlo todo. Miedo al futuro, miedo a estar solos, miedo a tener que llegar a acuerdos incómodos, miedo a no lograr una estabilidad económica, miedo al sufrimiento propio y al de los hijos… Miedo, en definitiva, a cambiar de vida y a afrontar un reto personal de enormes dimensiones.

A ese miedo se suma, en muchas ocasiones, una autoestima debilitada que lleva a muchas personas a interpretar la ruptura como una pérdida personal. Sin embargo, con ayuda profesional, un buen acompañamiento psicológico y las herramientas y hábitos adecuados, es posible comprender que precisamente este momento de transición es clave para nuestra reconstrucción personal. Una reconstrucción que, además, nace de un lugar mucho más libre y centrado en nosotros mismos.

En definitiva, cambiar el relato cultural del divorcio es fundamental para aliviar el dolor innecesario que acompaña a muchas rupturas. Entender que terminar una relación no implica haber fallado, sino haber tomado una decisión consciente, puede marcar la diferencia entre quedar atrapado en la culpa o empezar a construir una vida más alineada con uno mismo.

‘Del divorcio se sale’: una guía esencial para parejas en proceso de ruptura

Si eres seguidor del podcast ‘Del divorcio se sale’ seguro que conoces cuál es el espíritu general que tratamos de transmitir con él: el divorcio no tiene por qué convertirse en un proceso traumático, sino que puede vivirse de forma positiva y enriquecedora.

Para ello es necesario saber cuándo ha llegado la hora de parar e identificar, en su caso, esas ‘red flags’ que deben invitarnos a replantear nuestra situación de pareja. Una vez tomada la decisión, despejar dudas y derrumbar tópicos en torno al divorcio es clave para vivirlo sin culpa y desde la máxima empatía con uno mismo y con las partes afectadas.

Por eso creo que ‘Del divorcio se sale’ puede ayudarte a transitar este momento vital de la mejor forma posible: es el libro que me hubiera gustado encontrar cuando yo misma pasé por este proceso hace algunos años, y estoy segura de que me hubiera ahorrado mucho tiempo y sufrimiento contar la perspectiva de la que hoy dispongo.

Espero poder allanarte el camino con su lectura: lo que encontrarás es el fruto no solo de mi propia experiencia personal, puesta en perspectiva con el paso del tiempo, sino también de la suma de todas las experiencias narradas por cientos de parejas a las que he ayudado desde Crespo Law en sus procesos de reestructuración familiar.

Además, no solo (ni mucho menos) encontrarás una guía de los aspectos legales del divorcio: aunque conocerlos es esencial para vivir este proceso con seguridad y sin incertidumbre, la parte emocional es tan importante como la legal. Es imprescindible abrir la mente y cultivar poco a poco una perspectiva constructiva y positiva, no solo para evitar una experiencia potencialmente traumática, sino para convertir este camino en un tránsito hacia la mejor versión de ti mismo.