“El divorcio no es un fracaso, es una transición”: presentamos ‘Del divorcio se sale’ en La Vanguardia

“Durante un divorcio, muchas personas toman decisiones basadas en ideas erróneas sobre custodias, pensiones o la vivienda; de ahí la importancia de informarse bien”. Es necesario adoptar decisiones legales conscientes y comprender el divorcio no solo como un proceso jurídico, sino también como una etapa de profunda transformaciónn personal.

Así comienza la entrevista que tuve el placer de mantener con la periodista Judith González Pernías para La Vanguardia, en el marco de la presentación de mi nuevo libro, ‘Del divorcio se sale’. Y es que tomar la decisión de divorciarse tiene muchas implicaciones y lo emocional, en demasiadas ocasiones, eclipsa lo racional, llevándonos a tomar decisiones erróneas o precipitadas. En realidad, un equilibrio entre todas las facetas de este proceso es lo que nos permitirá transitarlo con éxito y sacarle el máximo partido.

Te contamos los detalles de la entrevista publicada por La Vanguardia, que puedes leer en este enlace. Te invito también a leer ‘Del divorcio se sale’ o a regalarlo a alguien que necesite una guía para recorrer el complejo camino de una reestructuración familiar. Con las herramientas adecuadas, todo puede ser mucho más fácil, y este libro está pensado para convertirse precisamente en la guía que yo hubiera deseado tener cuando pasé por mi propio divorcio.

Lo primero, “parar y pensar”

Parece obvio pero muchas veces tomamos decisiones desacertadas porque no existe calma ni sosiego. Tomar la decisión de divorciarse no es algo que deba hacerse a la ligera, sino que debe ser fruto de un proceso que nos permita dar ese paso solo cuando lo tengamos muy claro

Por eso, tal y como aseguro en la entrevista, lo primero es “parar y pensar de verdad, sin decidir desde el enfado ni desde un momento puntual.” Y es que se trata de una decisión con consecuencias jurídicas, pero sobre todo de un cambio vital muy relevante. Quedarse con la duda de si la relación se podría haber reconstruido con ayuda puede resultar una carga de por vida: tal vez lo ideal sería tener la certeza de que ya no hay un protector común.

Si tenemos claro que la ruptura es necesaria, el siguiente paso consiste en informarse bien, y aquí entramos en juego los profesionales del Derecho de Familia, pero también psicólogos e incluso especialistas en finanzas o en gestión patrimonial, recursos humanos… Toda ayuda es poca cuando se trata de dar forma a tu nueva hoja de ruta vital, y (no nos engañemos) la seguridad económica es clave a la hora de seguir adelante de la mejor forma posible.

“Cuando se entienden las reglas del juego, se decide con más calma y menos miedo.”

En cualquier caso, es esencial evitar el error más frecuente que cometemos al divorciarnos o separarnos: convertir una decisión íntima en una guerra. Decidir un divorcio y comunicarlo desde la rabia suele provocar una respuesta que parte desde la defensa, y desde este punto de partida ambas partes pueden hacerse mucho daño y bloquear todo intento de acuerdo.

Las cuentas, claras

A la hora de negociar los términos del divorcio es esencial “tener una foto clara de la realidad económica: ingresos, gastos, cuentas, deudas.” También es importante haber pensado, aunque sea de forma provisional, cómo te vas a organizar o cómo te gustaría hacerlo: dónde vivir, cómo sería la dinámica con los hijos, qué modelo de custodia encajaría mejor… Es el momento de pensar en cómo quieres que sea tu vida y, por supuesto, en qué es lo que más conviene a vuestros hijos, en caso de tenerlos.

“No se trata de tenerlo todo resuelto, pero sí de no improvisar. La improvisación en un divorcio se paga caro, emocional y económicamente.”

A partir de aquí, las decisiones clave son tres: los hijos, la vivienda y la estabilidad económica. “En relación con los hijos, no es solo un tema de custodia, sino de cómo se construye la relación futura con ellos. Ahí se define mucho más que un calendario. La vivienda es otro punto crítico porque afecta directamente a la estabilidad y a la capacidad de rehacer tu vida. Y, por supuesto, el equilibrio económico: pensiones, reparto de gastos, acuerdos a medio y largo plazo. Un mal acuerdo económico hoy puede hipotecar tu tranquilidad de mañana.”

Al final, lo que debemos tener claro a la hora de enfrentarnos a un divorcio es que no debemos vivirlo como un fracaso, sino como una transición. “Desde ahí es mucho más fácil volver a construir”, tal t como aseguro en la entrevista. Y es que, “aunque la relación se rompa, la familia continúa. Si hay hijos en común, inevitablemente habrá que empezar a funcionar como padres separados, y no como pareja: cambiar ese enfoque es clave para un divorcio lo más positivo posible.

‘Del divorcio se sale’: una guía esencial para transitar tu divorcio

Si eres seguidor del podcast ‘Del divorcio se sale’ seguro que conoces cuál es el objetivo que perseguimos: transmitir la idea de que el divorcio no tiene por qué convertirse en un proceso traumático, sino que puede vivirse de forma positiva y enriquecedora.

Para ello es necesario saber cuándo ha llegado la hora de parar e identificar, en su caso, esas ‘red flags’ que deben invitarnos a replantear nuestra situación de pareja. Una vez tomada la decisión, despejar dudas y derrumbar tópicos en torno al divorcio es clave para vivirlo sin culpa y desde la máxima empatía con uno mismo y con las partes afectadas.

Por eso creo que ‘Del divorcio se sale’ puede ayudarte a transitar este momento vital de la mejor forma posible. Haber encontrado un texto así me hubiera ahorrado mucho tiempo y sufrimiento; también contar la perspectiva y la experiencia de la que hoy dispongo, tanto desde el punto de vista personal como profesional.

Espero poder allanarte el camino con su lectura: lo que encontrarás es el fruto no solo de mi propia experiencia personal, puesta en perspectiva con el paso del tiempo, sino también de la suma de todas las experiencias narradas por cientos de parejas a las que he ayudado desde Crespo Law en sus procesos de reestructuración familiar.

Además, no solo (ni mucho menos) encontrarás una guía de los aspectos legales del divorcio: aunque conocerlos es esencial para vivir este proceso con seguridad y sin incertidumbre, la parte emocional es tan importante como la legal. Es imprescindible abrir la mente y cultivar poco a poco una perspectiva constructiva y positiva, no solo para evitar una experiencia potencialmente traumática, sino para convertir este camino en un tránsito hacia la mejor versión de ti mismo.