Custodia compartida: nueva sentencia del Supremo reafirma que debe ser la solución preferida

Custodia compartida: nueva sentencia del Supremo reafirma que debe ser la solución preferida

En este post analizamos una nueva sentencia de gran interés, ya que en ella el Tribunal Supremo se pronuncia nuevamente sobre la custodia compartida. Lo hace entrando a analizar las más recientes reformas del artículo 92 del Código Civil (operadas en 2021 y 2022), en el que se hace referencia a la custodia compartida como régimen preferido en caso de divorcio o separación o en general, ruptura de la pareja. Con esta sentencia, el Tribunal elimina cualquier duda acerca de la preferencia de este régimen por encima de la custodia monoparental.

Te contamos el contenido de este importante texto y, en caso de duda, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de abogadas de Familia: te ayudaremos en cualquier caso relacionado con Derecho de Familia, incluyendo la gestión de la custodia de los niños.

Custodia compartida: nueva sentencia del Tribunal Supremo

En el caso que resuelve esta sentencia, con fecha de 26 de septiembre de 2023, el Juzgado concedió la custodia compartida, criterio que revocó la Audiencia Provincial, atribuyendo la custodia monoparental a la madre, bajo el razonamiento de que la custodia compartida debe entenderse como un régimen excepcional:

En concreto, la Audiencia Provincial asegura lo siguiente:

“El Tribunal Supremo no ordena establecer custodia compartida siempre en todo momento, en todo caso; simplemente indica algo que compartimos todos como «sería deseable…», pero realmente la solución y dicha custodia compartida es excepcional como indica expresamente el artículo 92/8 del Código Civil al decir: “excepcionalmente…».

“Las resoluciones que se citan del Tribunal Supremo terminan indicando que la custodia, compartida se establecerá cuando ello pueda ser, cuando ello sea posible «y conforme a la dicción legal tiene que ser la única o solo forma de proteger adecuadamente el interés superior del menor; y esto último no puede darse” en este caso.

Ello es así porque “el Ministerio Fiscal (…) npide la guarda y custodia para la madre en exclusiva”, y “ya sabemos que dicho Ministerio es siempre fiel custodio de la juridicidad, en sede de familia”. Está, además, “especialmente ocupado y preocupado por el bonum filii o  “a favor del hijo”.

También “existe en autos dictamen del equipo psicosocial (…) que termina indicando que la custodia de la madre es lo más acertado”. Todo ello indicaría que “hoy por hoy no se cumplen, pues, los requisitos del artículo 92 del Código Civil según nueva redacción dada por el artículo 8 de la Ley 15/2005, de 8 de julio, por lo que lo más beneficioso para el menor, como así se pide, es establecer la custodia de la madre en exclusiva, y ello no quebranta (…) la doctrina de nuestro Tribunal Supremo, según entendemos que ha dicho en sus resoluciones».

Sin embargo, el Tribunal Supremo estima el recurso y concede la custodia compartida, tal y como reclamaba el padre en su recurso.

El Tribunal Supremo confirma así su doctrina, mantenida ya desde 2011, acerca de que el régimen de custodia compartida es, en abstracto, más beneficioso para el menor, poniendo en el centro su beneficio a la hora de adoptar cualquier decisión en materia de custodia.

Entre otras cosas, el Tribunal viene considerando que la custodia compartida fomenta la integración, evita desequilibrios, evita el sentimiento de pérdida, no cuestiona la idoneidad de los progenitores y estimula su cooperación mutua.

No basta, en este sentido, una supuesta inestabilidad del menor o la existencia de desacuerdos o desencuentros propios de una ruptura para justificar optar por un régimen de custodia monoparental.

Además, la sentencia resalta que el hecho de que la custodia exclusiva esté funcionando correctamente no es fundamento suficiente para mantener este sistema de guarda. Tampoco lo es la postura mantenida por el Ministerio Fiscal en la instancia o el contenido del informe psicosocial que, si bien influyen en la decisión judicial, no son decisivos para optar por la custodia materna exclusiva.

Estos son algunos de los argumentos del Tribunal Supremo:

  • La Audiencia parte de una premisa que es contraria a la jurisprudencia reiterada por el Tribunal Supremo sobre la custodia compartida. Dice la sentencia recurrida que «dicha custodia compartida es excepcional”, lo que no es cierto: “La doctrina de esta Sala es clara y reiterada sobre los criterios que se deben tener en cuenta para adoptar el régimen de guarda y custodia compartida, especialmente a partir de la sentencia 257/2013, de 29 de abril, siempre en interés y beneficio de los hijos menores, no como una medida excepcional, sino como la más normal, porque permite que sea efectivo el derecho que los hijos tienen a mantener dicha relación con ambos progenitores.”
  • Según la exposición de motivos de la Ley Orgánica 8/2021, se modifica el artículo 92 del Código Civil, esta reforma sirve «para reforzar el interés superior del menor en los procesos de separación, nulidad y divorcio, así como para asegurar que existan las cautelas necesarias para el cumplimiento de los regímenes de guarda y custodia”. Sobre este punto, el Supremo comenta que “la explicación no es muy significativa a la hora de manifestar el propósito del legislador y el sentido de la reforma (…), pero como puede comprobarse a la vista de lo expuesto se conecta exclusivamente con las cautelas para el cumplimiento del régimen de guarda.” “No se declara que se quiera modificar el sistema instaurado en la práctica jurisprudencial de custodia compartida, a pesar de que se mantiene el término ‘excepcionalmente’ en el art. 92.8 CC.”
  • Lo anterior no significa que el Supremo “no haya declarado en ocasiones la procedencia de una custodia monoparental, en especial cuando no existe un proyecto claro de cómo se va a desarrollar la custodia compartida”. “La jurisprudencia se cuida de poner de relieve que de lo que se trata es de motivar cuál es el sistema conveniente en cada caso atendiendo al criterio del interés superior del menor concreto a que se refiere el supuesto planteado.” Esto implica que “se ha de huir de una protección del menor que sea aparente, puramente formalista y estereotipada, y no fruto de un riguroso estudio y análisis para indagar cuál sea el interés de aquel”.
  • En el caso que juzgamos, la Audiencia no contiene ninguna valoración sobre la situación y el interés de Apolonio y se limita a remitirse sin más al informe del equipo psicosocial adscrito al juzgado y al dictamen del Ministerio Fiscal.
  • Sobre la relevancia de los informes psicosociales, el Supremo viene reiterando en su doctrina que “deben ser analizados y cuestionados jurídicamente por el Tribunal, como ocurre con los demás informes periciales”. Lo contrario sería como “delegar la toma de decisiones en el equipo psicosocial”. Lo mismo se aplica al informe del Ministerio Fiscal: “Tiene el valor que se desprenda del rigor y peso de sus argumentos, ni más, ni menos”.

Inexistencia de plan de parentalidad

En cuanto a la inexistencia de un plan de parentalidad, el Supremo asegura que ello tampoco impide establecer la custodia compartida:

“La falta de presentación formal de un plan de parentalidad, sin embargo, no es obstáculo para la adopción de la custodia compartida solicitada cuando, como sucede en el caso, por la valoración conjunta de la prueba el juez concluye que es lo más beneficioso para el niño y, por la forma en la que se está desarrollando el sistema de reparto de las funciones de guarda y los datos acreditados sobre los lugares donde vivirá el hijo habitualmente y el compromiso sobre las tareas cotidianas, resulte fácilmente integrar, como ha hecho la sentencia de primera instancia, el régimen que establece.”

En definitiva, la Sala concluye que la sentencia recurrida no ha resuelto sobre el régimen de guarda valorando el interés superior del menor. Por tanto, revoca la sentencia y concede la custodia compartida.

Si necesitas ayuda en cualquier asunto relacionado con guarda y custodia, o bien cualquier otro aspecto de Derecho de Familia, ponte en contacto.