Elena Crespo Yo Dona El Mundo

Hablamos sobre separación de bienes e infidelidad financiera para ‘Yo Dona’, en ‘El Mundo’

La infidelidad financiera sigue dando mucho que hablar, y prueba de ello es el artículo que hoy compartimos contigo, publicado en la revista ‘Yo Dona’, del periódico ‘El Mundo’. En ella hablo sobre las implicaciones de la infidelidad financiera desde el punto de vista legal y, en concreto, sobre cómo este tipo de situación afecta a la pareja en caso de ruptura, también cuando se aplica el régimen de separación de bienes.

Si quieres saber más o si tienes cualquier duda al respecto, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de abogadas de Familia. Te ayudaremos a alcanzar la solución más adecuada para tu caso.

Infidelidad financiera: un problema extra en caso de separación o divorcio

A lo largo del artículo podemos asistir al testimonio de distintas personas afectadas por la infidelidad financiera. Tienen en común el hecho de que se dieron cuenta de esta situación una vez llegada a la ruptura, a la hora de negociar las condiciones del divorcio o la separación.

En este sentido, es irrelevante que nos encontremos ante un régimen de separación de bienes o de gananciales en el matrimonio. Y es que las decisiones y ajustes económicos que hay que realizar con la ruptura, especialmente cuándo existen hijos de común en común y o posibles pensiones de alimentos o compensatorias a favor de una de las partes, dependerán de los ingresos reales de cada parte de la pareja.

En otras palabras, si nuestro cónyuge aseguraba ganar 3.000 euros al mes y finalmente tenemos conocimiento de que estaba ingresando el doble, existirá un desequilibrio estructural oculto que habrá que compensar a través de los acuerdos de la ruptura.

Por eso es importante no firmar nada sin que toda la documentación económica esté sobre la mesa: resulta sorprendente la cantidad de casos en los que nos encontramos con bienes e ingresos ocultos de importante cuantía.

Separar patrimonios e ingresos: una tendencia al alza

El artículo, firmado por la periodista Mar Muñiz, se centra también en la tendencia al alza del régimen de separación de bienes, recordando que tanto en Cataluña como en Baleares se trata del régimen matrimonial que se aplica por defecto. El resto del territorio nacional es necesario acordar expresamente su aplicación, ya que el régimen de gananciales es el que impera salvo que se pacte lo contrario. Para ello es necesario firmar unas capitulaciones matrimoniales.
Precisamente cuando existe un régimen de separación de bienes puede resultar más sencilla la ocultación de ingresos por una parte de la pareja hacia la otra, dado que suelen existir cuentas separadas un carácter individual, separadas de una o varias cuentas comunes en la que se realizan aportaciones, sin que ninguna de las partes tenga acceso a los números privados de la otra. Al contrario, en el régimen de gananciales es más frecuente la gestión conjunta de ingresos, aunque siempre hay excepciones.

En cualquier caso, si en cualquier punto del matrimonio o en la fase de ruptura tienes conocimiento de un caso de infidelidad financiera, ten siempre en cuenta que ello supondrá una vulneración de los acuerdos pactados en la pareja y que, por tanto, tienes derecho a reclamar.

Ten siempre claro que, tal y como recuerda el artículo, un régimen de separación de bienes no justifica ni la ocultación ni la mentira.

En concreto, en este artículo recordamos que, ante una ruptura, la infidelidad financiera tendrá un impacto a la hora de calcular la pensión de alimentos o la compensatoria. Si una parte no conoce esta información, queda solicitar el auxilio judicial.

También debes tener en cuenta la información financiera de tu pareja a la hora de repartir los gastos durante la convivencia en común. No es justo que las dos partes contribuyan en la misma medida cuando una cuenta con más ingresos que la otra, y resulta reprochable desde el punto de vista legal que se utilice la ocultación para aportar menos dinero a la economía común.

En cualquier caso, existen herramientas que pueden ayudarte a evitar problemas en el momento de la ruptura. Una de ellas consiste en diseñar un pacto de previsión de ruptura, que pueden suscribir tanto las parejas casadas como las no casadas. En él, independientemente del régimen económico, se puede acordar casi cualquier cosa, siempre que no sea contraria a derecho.

Por ejemplo, se puede establecer quién se quedará con la vivienda familiar en caso de divorcio, qué compensación recibirá uno de los cónyuges si ha renunciado a su proyección proyección profesional en favor del cuidado familiar (por ejemplo, a través de excedencias o reducciones de jornada), cómo se equilibra una aportación económica unilateral a la reforma de la casa…

En general, siempre es mejor que la solidaridad se pacte mientras dure el amor, evitando tener que negociar en el momento de la ruptura. Lo habitual es que sea mucho más complicado llegar a acuerdos justos en un momento de crisis y que veamos una cara desconocida en nuestra expareja, especialmente si existen motivos para el rencor.

Si tienes dudas, te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de abogadas. Estaremos encantadas de escuchar tu caso y de ayudarte en su resolución.